viernes, 29 de mayo de 2009

Claudio Magris, un enamorado de las palabras escritas





La imaginación se potencia, pero la vida siempre pone la materia prima para la escritura.

Tal vez la mayor parte de las veces los autores escriban en un intento para combatir el olvido, de salvar y rescatar del paso del tiempo, de la carrera desenfrenada del tiempo la mayor cantidad posible de lo que existe, como si las palabras escritas pudieran construir algo así como una bola de cristal donde se salvara algo de esa realidad, algo de esa historia vivida.

Para ello los escritores se valen de un libro de otro autor, de una frase escuchada o leída o de la imaginación. Pero en sí la materia prima para la escritura es la propia vida. Esa realidad vivida por el autor o por alguien de quien él conoce una historia. La vida misma suele ser el principal detonante para animar a los autores a escribir, a exponer sus puntos de vista sin caer en el aburrimiento de la pedagogía sin aula.

Claudio Magris, escritor italiano, es un ejemplo de esos autores que se valen principalmente de la vida, de las experiencias vividas para mostrar sus puntos de vista. Sí, porque al leer algunos de los ensayos de este autor, el lector puede percibir la necesidad que él tiene de contar sus sensaciones y experiencias a través de sus obras.

Magris es hijo de un empleado de seguros y una maestra de escuela primaria. Se graduó en
1962 como germanista en la Universidad de Turín; tras pasar un periodo en la Universidad de Friburgo, fue profesor titular de Lengua y Literatura Germánicas en la Universidad de Turín (1970-1978) y actualmente es profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de su Trieste natal, si bien ha sido invitado a dar un curso anual en París.[1]

Estuvo casado con la escritora
Marisa Madieri (Fiume, 1938-Trieste, 1996), fallecida por cáncer. Publicó su primer libro con 22 años, una refactura de su tesis doctoral que le hizo sin embargo famoso y marcó su obra: Il mito asburgico nella letteratura austriaca moderna ("El mito habsbúrgico en la literatura austríaca moderna"). Fue senador entre 1994 y 1996. Su obra se inspira en el mito de la frontera para explicar los más urgentes problemas de la identidad contemporánea.[2]

Él escribe desde niño y a su decir “en una mezcla de atracción por la realidad y por la invención a la vez. Como decía Svevo: “La vida es original”, más original de lo que yo pueda inventar. Las personas que existieron realmente, las historias ocurridas, siempre han motivado a escribir a Claudio Magris.

Y es que es el armado de los escritores lo que transforma cada elemento sacado de la realidad; es como tomar las piezas de un rompecabezas, cada una de las cuales corresponde exactamente a un trozo de realidad, y construir con ellas otra versión de la realidad o una imagen inventada.

A Claudio Magris se le conoce como autor, pensador, crítico y profesor. Pero como el público es diverso y cambia de país en país, en España por ejemplo, se le conoce como escritor, en Austria como estudioso y en Colombia aunque no es muy nombrado, se le conoce también como escritor y sobre todo como ensayista.

Lo cierto es que para Magris, la faceta de todo su ser que le interesa ser más reconocida por el público es la de escritor porque es la dimensión que siente más suya.

A decir del propio Claudio “Un escritor, si es mínimamente auténtico, hace exactamente lo que puede; escribe un determinado texto cuando siente la necesidad de hacerlo, en el momento en que la vida le da la madurez para emprender esa escritura. En mi caso hubo distintas etapas de maduración: precoz en ciertos ámbitos, tardía en otros. Es probable que el trato cotidiano con la gran literatura a lo largo de mi escritura de ensayos y de textos críticos me haya inhibido en un principio; cuando uno piensa en las verdaderas grandes obras, se le pasan las ganas de escribir, por lo menos a mí”

En el vasto mundo de la literatura y la escritura, algunos como Claudio Magris, logran fusionar ensayo, poesía y novela con enorme virtuosismo y con una facilidad envidiable. Él ha podido articular géneros en sus distintos libros, sin llegar a ser un conocimiento pesado para sus lectores. Por otro lado, es difícil imaginarse a un ensayista de esta talla, sin ser al mismo tiempo un lector discreto pero apasionado, un observador detallista de distintos acontecimientos de la vida y un enamorado por supuesto, de las palabras escritas. Palabras escritas que se escriben y se leen.

De sus obras frecuentemente de factura mixta e indefinida entre lo narrativo, lo ensayístico y el libro de viajes, sobresalen: Conjeturas sobre un sable (
1984), El Danubio (1986), considerada su obra maestra; Otro mar (1991), Microcosmos (1997) A ciegas (2005) e Ítaca y más allá (1989).

Como lo mencioné en el párrafo anterior, una de las obras más hermosas de Magris es El Danubio. En apariencia este puede ser un libro de viaje, pero enseguida usted señor lector puede descubrir un libro rico en conocimientos e historia. En este libro Magris recurre a la crónica, la observación directa, el ensayo y la ficción para describir su trayectoria en el río Danubio.

En el ámbito de habla hispana por ejemplo, se dio a conocer sobre todo a partir de la traducción de El Danubio, libro en el que hace un viaje por el río desde el nacimiento hasta la desembocadura, mezclando novela, ensayo, relato, narración de viajes, autobiografía y diario.

El escritor no concede prioridad a ninguno de sus libros porque considera que "es la experiencia que vives la que te lleva a seguir un género en cada momento", de manera que ha optado por uno u otro en función de lo que ha querido contar. Reconoce que llegó a la ficción "muy tarde", ya que en el origen de su trayectoria está el ensayo, con la premisa de que "éste no es necesariamente menos creativo", pero apunta que en todos sus escritos hay la nota común de querer abordar la realidad y el mundo que le rodea.

Esta premisa me anima a escribir otra de las características del autor, porque para poder escribir sobre esa realidad que lo rodea, Magris también es un viajero apasionado, un viajero que utiliza la inmersión para conocer a fondo las diversas culturas de la Europa central por ejemplo.

Una de las características más hermosas de Claudio Magris es que su escritura está llena de gran humanismo. Sus libros son la posibilidad de acercarse a la vida desde la sensibilidad literaria y crítica. Para él, la escritura es una manera de mirar al mundo.

Se escribe por muchas razones o por aquella escrita por el propio Magris: “Es posible que escribir signifique rellenar los espacios en blanco de la existencia, esa nada que se abre de repente en las horas y en los días, entre los objetos de la habitación, y los absorbe dejando una desolación y una insignificancia infinitas”.

Así pues, Claudio Magris, representa en su escritura la imagen plural de la literatura europea. Una Europa diversa y sin fronteras, solidaria y dispuesta al diálogo entre culturas. En sus libros muestra de manera muy narrativa, espacios que componen un territorio de libertad y en ellos, a decir del propio escritor, se puede ver el anhelo de la unidad europea en su diversidad histórica.

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Claudio_Magris

[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Claudio_Magris

Por: Natalia Tamayo Zuluaga

martes, 26 de mayo de 2009

Los medios de comunicación no muestran la realidad, la crean

Muchos académicos, políticos y periodistas han pregonado infinidades de veces que una sociedad democrática debe cumplir, entre otras, las siguientes condiciones: primero, estar bien informada; segundo, ser participativa y tercero, sus ciudadanos deben hacer un buen ejercicio de la ciudadanía.

Hablando de la primera condición (la información), los medios de comunicación son una de las cuestiones fundamentales que deben ser objeto de reflexión por parte de todas las personas porque es muy cierta su inocultable influencia en las sociedades.

Aunque es cierta la influencia de los medios de comunicación en las sociedades, es importante anotar que no toda la humanidad como hemos creído algunas personas, está en contacto con los medios de comunicación. Una gran parte de ella vive todavía fuera de la influencia de los medios y como dice Ryszard Kapuscinski, “estas sociedades no tienen ninguna razón para inquietarse por la mala influencia de los medios de masas”

Por otra parte, a decir del filósofo alemán J. Habermas en Historia y crítica de la opinión pública, la esfera pública debería ser el ámbito de expresión de la sociedad civil sobre el Estado, debería ser el ámbito de poder de los ciudadanos y no de los políticos, con lo cual los gobiernos estarían obligados a tener en cuenta esa opinión.

Opinión que casi nunca se tiene en cuenta, porque como también se ha dicho muchas veces, los medios de comunicación en la mayoría de democracias trabajan para los sistemas político y económico, en lugar de enfocarse en la educación de la gente y en que adquieran cultura como parte de su responsabilidad social.

Cortina de Humo es una película que nos ilustra fielmente estas situaciones. El cómo se crea simulacros para desviar la atención de los televidentes y evitar que ellos aprendan la verdadera realidad, la realidad real.

Para ilustrar un poco de qué se trata la película, he aquí una pequeña descripción del argumento: A 11 días de las elecciones presidenciales, el candidato a la reelección es acusado de mantener una relación sentimental con una menor de edad. Los 'fontaneros' de la Casa Blanca deben distraer a la opinión pública durante ese tiempo, inventando guerras y héroes. Y acuden a un profesional en la materia: un director de Hollywood y además está uno de los asesores del presidente.

Un agente del gobierno (De Niro) contacta a un director de cine (Hofman) para crear una ficticia noticia, sobre un soldado que muere heroicamente en Afganistán. Además se realiza todo un acto de teatro en las calles, en los medios, etc. para que la gente concentre su atención en la historia del soldado y no escuche la verdad.

Es una crítica sobre política y sobre la influencia que ejercen los medios de comunicación en la gente. Muestra como la televisión es utilizada para tapar acciones del gobierno y distraer a la población de los temas importantes. Algo que ocurre muy a menudo en nuestra sociedad.
En esta película se evidencia claramente que algunos los medios de comunicación no cumplen con la tarea de informar y formar a las personas, sino que ven la información como un aspecto mercantil, como un negocio. A decir de Kapuscinski en su artículo titulado ¿reflejan los media la realidad del mundo?, los periodistas idealistas, esos dulces soñadores en búsqueda de la verdad que antes dirigían los periódicos, han sido reemplazados, a la cabeza de empresas, por hombres de negocios.

Como escribí anteriormente en la sinopsis de Cortina de humo, en torno al presidente hay todo un equipo de personas y un director de cine que presentan la realidad de una manera totalmente diferente con el objetivo de que el primer mandatario salga bien librado de un error que cometió y en el que fue sorprendido infraganti.

Para lograr recrear el simulacro, estas personas inescrupulosas, no vieron al espectador o al televidente como un ciudadano, sino que lo vieron como un consumidor acrítico, como una persona que recibe información de manera pasiva sin analizar y discernir nada. Ellos utilizaron la publicidad para recrear una realidad ficticia y hacer que los televidentes fijaran su atención en este show y no en lo que verdaderamente estaba pasando.

El propósito de ese grupo de personas era promover un pensamiento única en los norteamericanos y, según lo visto en clase y analizado en los últimos documentos, ello está lejos de lo que debería ser la opinión pública: la ilustración de las personas, la formación para que puedan adoptar una actitud crítica y puedan decidir si reelegirían o no a su presidente.

En esta película se ve que aunque los gobernantes no son mayoría, ellos son los que tienen el poder y unos intereses dominantes, cuando lo correcto sería que estos intereses favorecieran el interés general, el interés del pueblo norteamericano.

Cuando se generan este tipo de situaciones en una sociedad supuestamente democrática no se genera una opinión pública limpia. Con respecto a esta afirmación Victoria Camps dice que “tenemos una opinión publicada, no opinión pública”. Considero que esta premisa es verídica porque la opinión publicada de la que habla Camps no refleja lo que opina la sociedad, sino que es una opinión de los sistemas político y económico que son los intereses dominantes.

En la película se pudo ver cómo algunos periodistas y noticieros se prestaban de manera irresponsable para ayudar a crear y a pintar con imágenes esa otra realidad. Literalmente hicieron, en varias ocasiones, verdaderos simulacros. Televisaban noticias espectaculares, sobre una guerra inventada por ejemplo, que prevalecían sobre las exigencias y el rigor de una buena información sobre los acontecimientos reales.

Esto demuestra la incapacidad que tienen algunos medios de comunicación de asumir la responsabilidad que tienen, de ser más cuidadosos y ser conscientes de la influencia social que sin duda alguna manejan y hacerse a la idea que deberían estar más al servicio de la sociedad que del sistema.

Este escrito nos demuestra que vivimos en una sociedad en la que es más fácil acceder a la televisión o a otros mass media, que a los libros. Por tanto, la versión de la información que difunde la televisión es superflua, muchas veces sin contextualizar, incompetente e ignorante porque los periodistas no se preocupan por investigar y por acudir a varias fuentes para contrastar dicha información. Y nosotros la recibimos como sacos sin fondo sin cuestionarla y poder generar opinión pública.

Las sociedades actuales nos volvemos cada vez más dependientes de la historia imaginada o inventada que nos cuentan los medios de comunicación. Sólo un pequeño número de personas tienen conciencia de que existe otra versión más auténtica de la historia: los libros.

Para finalizar tengo que decir que ver televisión, escuchar la radio, leer la prensa no es sinónimo de comprender la realidad, porque como hemos visto, estos no siempre presentan lo que en verdad es real, muchas veces maquillan esa realidad o la transforman totalmente. Tenemos que adoptar una actitud crítica y todos los días que nos enfrentemos con los medios hacer la tarea de realizar un examen más riguroso de la información que nos ofrezcan para nuestro conocimiento. Ahondar e investigar sobre lo que muestren.

Es nuestra la elección de enriquecernos como personas, ser críticos y generar tanto conocimientos como opinión pública o volvernos marionetas letárgicas y seguir respondiendo al nombre de masas, ese nombre que nos hemos ganado con méritos propios.

martes, 5 de mayo de 2009

No más moldes ignorantes para el Estado

El 29 de abril del año 2009, se celebró en el Aula Magna de la Universidad Pontificia Bolivariana una jornada académica en la que, personajes como el ex presidente Belisario Betancur, le rindieron un homenaje a José Celestino Mutis, a la vez que se conmemoró el año Internacional de la Astronomía.

Y es que en el año en curso se celebran los 200 años de la muerte de José Celestino Mutis, un científico y eclesiástico español que fundó la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Expedición que dirigió por espacio de veinticinco años; la exploración cubrió unos 8000 kilómetros, utilizó como eje longitudinal el río Magdalena y alcanzó a cubrir la gran diversidad de climas y regiones del país.

Mutis era un gran sabio, que además era un sacerdote que se dedicaba a la Botánica, a la Astronomía, a la Medicina, a la Docencia y a ser empresario. Su gran virtud fue querer compartir su conocimiento con todas las personas que lo quisieran recibir.

Luis Enrique Nieto Arango, Secretario General de la Universidad del Rosario lo define como un hombre cuyo mérito es su gran interés en las artes y las ciencias y en la divulgación y enseñanza de las mismas, para poner a los colombianos a pensar.

Poner a los colombianos a pensar. Éste era el objetivo de Mutis en vida. Hoy es el objetivo de unos cuantos; y no precisamente del sistema político colombiano, cuyo único fin es masificar a todos los colombianos bajo el signo repudiable de la ignorancia para hacernos más maleables y manejarnos a su antojo.

Pero ¿qué más podríamos esperar del sistema colombiano? En una “Democracia” como la nuestra, los sistemas político y económico manejan los medios de comunicación y el sistema educativo. Por eso estamos en la época de vivir bueno y de estudiantes hechos a imagen y semejanza de una clase dirigente mediocre. Los estudiantes somos moldes del Estado y para el Estado.

En esta conferencia ofrecida por el ex presidente Betancur y por otros ponentes no menos importantes, se nos hizo un llamado a todos los jóvenes estudiantes para que despertemos y reclamemos una educación buena y digna al Estado. Una educación que nos haga personas críticas, polifacéticas como fue José Celestino Mutis, con un pensamiento menos “cuadriculado” y más abiertos al cambio.

Es de vital importancia que esa reestructuración del sistema educativo colombiano, se inicie en el núcleo familiar, que es uno de los entornos sociales en el que más permanecemos durante nuestra existencia y que en dicho entorno nos hagamos personas más cultas, interesadas casi que con pasión por aprender todo lo que nos pueda ofrecer la naturaleza y de la sabiduría de los académicos.

Ya no más estudiantes especializados en Matemáticas, pero ignorantes en Humanidades; no más estudiantes especializados en Biología, pero ignorantes en Astronomía. Ya no más un conocimiento fraccionado. El sistema educativo colombiano tiene que apostarle a un conocimiento articulado que además se adapte a los cambios que la globalización propicia en un país subdesarrollado como el nuestro.

lunes, 27 de abril de 2009

En Somalia hay costa gratis para todos.


Mientras que las historias de piratas en Somalia, un país ubicado en el llamado cuerno de África, han dominado los medios de comunicación, ha habido poco debate en torno a las causas que la han originado. El tema es realmente un problema de injusticia, donde la comunidad internacional va en ayuda solamente de sus intereses y no considera en absoluto el lado somalí.

Para que entendamos un poco el problema, la pesca pirata significa pescar sin licencia, pescar por la fuerza, a pesar de las denuncias de la comunidad, a pesar de las demandas de cualquier autoridad que rija en la zona, a pesar de que las autoridades se lo exijan a las flotas, buques y barcos pescadores extranjeros que no tienen licencia para pescar, que no tienen ningún tipo de permiso.

En una entrevista realizada a Mohamed Abshir Waldo, analista keniata de origen somalí dijo que “los extranjeros luchan contra los pescadores y las comunidades costeras, echando agua hirviendo sobre ellos e incluso disparándoles o arrollando sus canoas o barcas de pesca y que estos son problemas que han estado ocurriendo durante mucho tiempo, hasta que la comunidad se ha organizado, e incluso ha autorizado, en lo que llaman la Guardia Costera Voluntaria Nacional, y otros conocen hoy como "piratas".

Pero lo cierto es que en esta zona del mundo parecen haber dos clases de piratas. Los primeros, la piratería original, la pesca pirata de barcos extranjeros, los cuales a su vez se deshacen de basuras, vertidos tóxicos. La segunda, la de los llamados “piratas somalíes” quienes no vieron otra opción que armarse para defender lo poco que queda de sus recursos naturales marítimos que han sido saqueados por años.


Entre los países que se dedican a la primera piratería, a la saqueadora se incluyen España, Francia, Italia, Grecia, Reino Unido y Rusia. Y por supuesto, hay también muchos otros países del Este como los filipinos, coreanos, chinos. Cómo ven las costas de Somalia, son costas gratis para todos.

Para complicar más las cosas, hemos visto que ahora que han llegado los distintos ejércitos y sus barcos de guerra, todos los países están protegiendo su propia pesca ilegal, sus barcos piratas y están protegidos por sus marinas.

De hecho se están acercando aún más a las aguas territoriales para molestar más a los pescadores, quienes ya no tienen la opción o la posibilidad de pescar cerca de la costa por miedo a ser acusados de piratas y ser arrestados por la marina, que a su vez, están protegiendo a la otra parte en conflicto.

Así las cosas, esto no significa que yo esté excusando la piratería somalí o el poner en peligro la vida de marineros y tripulaciones inocentes o el dañar la propiedad de otros, pero esta gente, estos pescadores convertidos en piratas, no han tenido más alternativa que protegerse a sí mismos, proteger su territorio de las grandes potencias.

jueves, 2 de abril de 2009

La 50 Asamblea del BID en Medellín y los periodistas de Opinión.



Con mucha parafernalia hecha por los medios de comunicación locales y nacionales, el jueves 26 de marzo comenzó en Medellín la Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se constituye como la reunión económica más importante de la región.

Para entender lo que es el BID, es necesario contextualizar al lector en su historia, cómo y dónde surgió y con qué propósitos. Pues se trata de un tema económico coyuntural en el que los medios de comunicación –principalmente los impresos- vieron la oportunidad y la necesidad de escribir, porque es una cuestión actual interesante, pero además desafiante.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) es una organización financiera internacional con sede en la ciudad de Washington D.C. (Estados Unidos), y creada en el año de 1959 con el propósito de financiar proyectos viables de desarrollo económico, social e institucional y promover la integración comercial regional entre los 26 países miembros de América Latina y el Caribe. Su objetivo central es reducir la pobreza y fomentar un crecimiento sostenible y duradero.

El BID, además presta recursos financieros y otorga donaciones. Comparte sus investigaciones y ofrece asesoría y asistencia técnica para mejorar áreas fundamentales como la educación, la reducción de la pobreza y la actividad agropecuaria. La lista de clientes de dicha organización económica abarca desde gobiernos centrales hasta alcaldías y pequeñas y medianas empresas (pymes).

El BID realiza reuniones de tipo académico anualmente. En estas reuniones muestra las gestiones que ha realizado en ese periodo de tiempo y las líneas de acción a seguir. Este año, cuando el BID cumple 50 años, le correspondió a Medellín ser la sede principal de dicha asamblea.

Para estar al nivel de tal acontecimiento, en Medellín se hicieron esfuerzos enormes: una inversión millonaria para el mejoramiento urbanístico de la ciudad, se reubicó a los mendigos de las calles más concurridas en albergues temporales y le dieron los toques finales a las zonas verdes cercanas a los Parques Biblioteca, todo como parte de los muchos preparativos para recibir al presidente del BID, a 43 ministros de Economía y a reconocidos empresarios a nivel mundial.

Así las cosas y en un contexto de crisis económica internacional, es de vital importancia el Periodismo de Opinión, para en primer lugar informar a los lectores sobre el acontecer actual, y en segundo lugar, instruirlos y orientarlos a que tomen una posición crítica frente a este tema tan significativo para la economía de América Latina y el Caribe.

Es menester mencionar que los columnistas o editorialistas, una vez con el tema claro – La quincuagésima Asamblea del BID en Medellín- tuvieron el factor básico para poder armar los sustentos o argumentos del comentario. Es decir, las premisas que, con cierta racionalidad pretendieron desarrollar en sus artículos que de todas maneras siguen siendo individuales y por ende subjetivos, pues se trata de opiniones personales o, en su defecto propiamente del periódico.

En las siguientes páginas, haré una opinión crítica basada en los conocimientos teóricos adquiridos en clase de Periodismo y en la investigación de tres medios de comunicación impresos en un periodo de cuatro días (del 27 al 30 de marzo). Todo ésto con el objetivo de analizar cómo abordaron dichos medios el tema en La Editorial y en las columnas de opinión.



Los medios de comunicación impresos a analizar son los siguientes: El Colombiano: Diario Local (Medellín), La República: Diario Económico, empresarial y financiero de Colombia, El Tiempo: Diario Nacional.

Durante los cuatro días de análisis, los diarios El Colombiano y La República articularon perfectamente la crisis económica internacional a la Asamblea, lo que tiene su lógica porque la naturaleza económica de los dos así lo exigía.

Así pues, en el Editorial del 27 de marzo de La República titulada “Plata para infraestructura”, el editorialista dice que la ayuda del BID llega en época de crisis, pero que se puede convertir en una gran oportunidad como es la de ponernos al día en materia de infraestructura. Además, el periodista se apoya en fuentes como el presidente del BID, Luís Alberto Moreno y el Ministro de Hacienda Oscar Iván Zuluaga, elemento que le da más credibilidad y seriedad a el Editorial.

Considero que el título de el editorial debería de brindar más información que le brinde al lector herramientas para prever un poco el contenido del artículo. La pregunta es: ¿plata para quién y de quién? Sugiero un título sencillo como El BID prestará plata a Medellín para infraestructura.

En cuanto al contenido del artículo, además del hecho puntual que es la plata para la infraestructura de Medellín, el editorialista contextualiza dicho tema y explica que esto era algo de esperarse, porque la infraestructura ha sido la política del BID en los últimos años, al considerar que es clave del crecimiento en largo plazo y que incluso sirve para la generación de empleo. Escribe además que esta última es parte de la estrategia del gobierno colombiano, con la debida participación del sector privado para la reactivación de la economía.

Por otro lado y no menos importante, hay que decir que el periodista utiliza un lenguaje muy especializado (lenguaje técnico-económico) debido a la naturaleza, tanto de el Editorial como del mismo diario.

Los artículos, tanto de El Colombiano como de La República, se caracterizan por ser comentarios interpretativos de la actualidad económica de Medellín y cómo se ve afectada por la 50 Asamblea del BID. Durante los cuatro días de análisis, ambos periódicos articularon perfectamente la crisis económica internacional a la Asamblea, lo que tiene su lógica porque la naturaleza económica de los dos así lo exige.

De igual manera, se notó por parte de los periodistas, la capacidad de análisis, reflexión, raciocinio, valoración y capacidad de proyectar sus visiones y posibles soluciones al tema en cuestión, pues al leer los artículos, percibí la claridad, lo conciso y lo sencillo en la estructura narrativa y argumentativa, pese a que trata de un tema económico que exige mayor conocimiento y especialización por parte, tanto del periodista como del lector.

Para argumentar lo dicho anteriormente, cito los ejemplos siguientes: En La República, en la columna de opinión del 30 de marzo titulada “El futuro que comienza”, el periodista se caracterizó por utilizar un lenguaje muy especializado refiriéndose a la cierre en Medellín de la cumbre económica de la Región que se realizó en el marco de la conmemoración de los 50 años del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Sin embargo y pese a este tipo de lenguaje, el periodista trató de ser lo más explicativo posible.

Por otro lado, en los artículos de El Colombiano sobresale el estilo periodístico, pues se nota que son periodistas de opinión con mucho sentido de pertenencia frente a la ciudad y muy sensibles al tema social. Muchos de los periodistas de este periódico siempre han tendido a sobreponer las cosas buenas de la situación sobre las malas.

En ese sentido, los Editoriales del 27 y 29 de marzo tituladas “La receta de Medellín” y “Una salida incierta, pero posible” respectivamente, tienen cierto sentimiento frente a la actitud de los paisas para enfrentar la crisis internacional y se expone lo orgullosos que nos debemos de sentir de ser paisas y colombianos.

Se nota que los columnistas de El Colombiano escriben con elegancia, fuerza y capacidad de penetración. Y sin la más mínima intención de caer en regionalismos, quiero destacar el conocimiento y el lenguaje especializado que manejan los periodistas de La República sobre el tema tratado y la capacidad que tienen para darlo a entender de una manera clara y breve.

Por otra parte, si tenemos en cuenta que el periodismo en Colombia es una actividad empresarial, como en todas partes donde existe libertad de prensa, en El Colombiano se nota una posición favorable frente al BID, así mismo como en La República, pues ambos, desde puntos de vista distintos, ven la gran oportunidad que representa dicha organización económica en Medellín en época de crisis.

Es importante resaltar que el contenido de los editoriales y columnas de opinión de los dos diarios analizados hasta el momento, se demostraron con argumentos basados en hechos informativos de otros medios de comunicación y citando fuentes especializadas como lo mencioné anteriormente. En ambos se puede vislumbrar la tendencia a la ideología de derecha en la forma como asimilaron el hecho noticioso, al Presidente de la República y sobre todo a Medellín y su mayor dirigente, el Alcalde.

En estos dos medios impresos se destacó el Editorial Interpretativa. En el Editorial de La República por ejemplo, primero se establecieron una serie de elementos de juicio como cuáles han sido las principales políticas del BID que permiten entender al lector por qué el organismo económico decidió invertir en infraestructura en la ciudad de Medellín. Luego el editorialista expuso los puntos de vista del periódico y las conclusiones en un lenguaje muy claro.

Ustedes se preguntarán por qué no he hecho ningún tipo de análisis con respecto al periodismo de opinión de El Tiempo. Pues bien, para responder a este posible interrogante, es importante mencionar que aunque el BID fue una reunión económica de talla internacional, El Tiempo no publicó durante estos cuatro en sus columnas de opinión y el Editorial. ¿Sería porque la Asamblea no tuvo como sede principal la ciudad capitalina? Sin embargo, hay que reconocer que a falta de columnas de opinión, hizo innumerables publicaciones acerca del tema en las otras secciones del periódico.

Para concluir, considero que el Periodismo de Opinión y como ejemplo tenemos estos medios, además de mostrar los acontecimientos con veracidad, buena argumentación, buena investigación y buenas fuentes, debe estar siempre dispuesto a proponer soluciones apropiadas a los conflictos de tipo político, social, económico, educativo, etc, que se presenten en la sociedad en la que está inmerso.

jueves, 19 de marzo de 2009

¿Respeto a la soberanía o el legítimo derecho a defenderse?

El pasado 10 de marzo, los ministros de Defensa de los 12 países miembros de la Unión de las Naciones Suramericanas, reunidos en Santiago de Chile, dieron vida al Concejo de Defensa Suramericano, con el objetivo principal de consolidar a Suramérica como una zona de paz, base para la estabilidad democrática y el desarrollo integral de los pueblos, y como contribución a la paz mundial.

Este organismo surgió a raíz de la propuesta que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo en una reunión en mayo del año pasado para evitar que se repitieran situaciones como la incursión militar colombiana contra un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) en suelo ecuatoriano, y que causaron la muerte del jefe guerrillero Raúl Reyes.

Pero, ¿cómo puede haber unidad en América Latina, cuando hay posiciones encontradas sobre el traspaso de fronteras con fines antiterroristas? Las diferencias se notaron una vez más, cuando Uruguay pidió retirar, en la declaración final, un artículo que establece “el respeto irrestricto a la soberanía, y la inviolabilidad territorial de los estados”. Esta vez no fueron delegados de los presidentes Hugo Chávez y Rafael Correa.

Sin embargo, la petición coincide con los reclamos venezolanos y ecuatorianos ante la tesis de la legítima defensa que lanzó el ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos.
En reacción a la posición de Uruguay, el ministro Santos pidió que se reiterará también en la declaración un artículo que rechaza “la presencia o acción de grupos armados al margen de la ley, que ejerzan o propicien la violencia cualquiera sea su origen”.

Dentro de estas circunstancias y viendo el panorama, considero que es muy difícil que el Concejo de Defensa Suramericano mantenga una cohesión y pueda emprender acciones conjuntas cuando se tienen malas relaciones diplomáticas entre dos, tres o cuatro miembros de dicho Concejo.

Ninguno de los países en conflicto: Venezuela, Colombia y Ecuador han afrontado con responsabilidad la situación y con declaraciones diplomáticas por un lado y groseras y sin sentido por el otro, se echan la responsabilidad y no contemplan la posibilidad de sentarse a dialogar para buscar soluciones reales al conflicto.

Así pues, con esta situación se evidencia que en América Latina se están polarizando las opiniones y en torno a ellas se están formando dos bloques. Por un lado están los que defienden el respeto a la soberanía y la inviolabilidad territorial de los estados; por el otro, y entre ellos Colombia, los que rechazan la presencia o acción de grupos armados al margen de la ley, que ejerzan o propicien la violencia cualquiera sea su origen.

Con este panorama ¿qué podemos esperar del Concejo de Defensa Suramericana?

jueves, 12 de marzo de 2009

La Internet, un arma de doble filo.

La internet, hoy por hoy es una gran invención tecnológica radical que proporciona beneficios como enciclopedias, noticieros, acceso a bibliotecas, música, videos y otros materiales educativos de valor.

Por otra parte, la Internet ofrece una enorme facilidad de acceso a todo tipo de acontecimientos, personas e información de cualquier rincón del mundo. Los usuarios pueden obtener información acerca del tema que deseen sin mayores desplazamientos.

El vínculo principal son las millones de personas que cada día, se conectan –o nos conectamos- a Internet a través del computador o del celular para usos cada vez más variados: de información, comunicación, conocimiento, compraventa, trabajo o entretenimiento. Internet ha llegado al punto de convertirse en un elemento cotidiano para las personas.

Es importante mencionar que otro de los servicios que ofrece la Internet es poder hacer cualquier tipo de transacciones electrónicas y que en los últimos años ha crecido el número de transacciones a través de la Internet a nivel local (Medellín).

Sin embargo, personas inescrupulosas se están aprovechando de aquellos que hacen cualquier tipo de transacción desde su casa o lugar de trabajo. Un artículo publicado el domingo 8 de marzo en la sección de Negocios de El Colombiano, informa a los cibernautas que los ciberladrones están sofisticando las técnicas para robar dinero, en la que las cuentas de los usuarios acaban saqueadas por ladrones.

Actualmente se distinguen dos modalidades: la primera, consiste en que hackers extraen los datos de los cuentahabientes mientras estos realizan transacciones por internet. La segunda, tiene que ver con el envío de supuestos correos electrónicos en los que cualquier entidad bancaria – entidad a la que esté afiliado el cibernauta- le solicita al titular de la cuenta una actualización de datos.

Y la última, quizá la más novedosa y dañina, es la conocida como el software malicioso (o Troyano), que se instala en el computador cuando se bajan programas inseguros o se aceptan los pantallazos que aparecen de un momento a otro. Lo que hace este virus es capturar toda la información que puede (claves de todo tipo, datos, información personal) y enviarla a la red de los delincuentes.

El reto que enfrentan tanto las entidades bancarias como las personas que acostumbran realizar transacciones por internet es muy grande. Ambos deben combatir desde todos los frentes las diferentes modalidades de robo que, día a día, se ingenian los ciberdelincuentes.

Es importante que las personas que hacen uso de la Internet para realizar transacciones electrónicas, sepan que lo indispensable es cuidar la clave y evitar hacer este tipo de procedimiento en computadores de los aeropuertos o café Internet porque son muy vulnerables.

La Internet es un invento tecnológico y el calificativo de radical no es de gratis. Es tan radical que cambió la vida del ser humano radicalmente (valga la redundancia). Le facilitó la vida al hombre a tal punto de ahorrarle trabajo y no tener que desplazarse para hacer gestiones como transacciones financieras.

Pero bajo estas circunstancias, parece ser que resulta más conveniente para las personas, seguir realizando el procedimiento rudimentario de ir personalmente a una sede bancaria a realizar este tipo de gestiones así implique sacrificar tiempo, pero nunca la plata y la identidad. Es aquí donde se puede decir que la Internet es un arma de doble filo.

martes, 24 de febrero de 2009

Más del conflicto armado colombiano.

El siguiente es un artículo de opinión del columnista Franciso Leal Buitrago:

El Tiempo, sábado 21 de febrero.

La Exclusividad De Las Armas El ‘Cuentico’ De La Guerra. El Gobierno Ha Buscado Polarizar Al País Con Réditos A Su Favor.

La recurrente y malsana mediación de la violencia en la política nacional ha desvirtuado el objetivo de esta actividad en una democracia, que es institucionalizar los conflictos y negociar los intereses.

Esta distorsión histórica ha llevado a que el actual Gobierno crea que el monopolio o la exclusividad del uso de la fuerza –esencia de un Estado moderno– consiste en que la única forma de solucionar los conflictos es por medio del uso de las armas, camuflando así la carencia de ese monopolio.

Esto le ha cercenado al Estado su más valioso instrumento, que es inventar a diario la política para manejar los conflictos sin reproducir la violencia.

Para darle sabor de legitimidad a esta situación, el Gobierno ha buscado polarizar al país con réditos a su favor. Con ello, ha cerrado el círculo que alimenta la creencia maniquea derivada del desastre del Caguán, que piensa que la negociación como vía política sólo lleva al fortalecimiento del ‘enemigo’, mientras que la guerra es la solución del conflicto armado interno. Para esa creencia, por supuesto, el lado de ‘los buenos’ es la guerra contra las Farc, y el de ‘los malos’, cualquier crítica a la exclusividad bélica de esta supuesta solución.

En este contexto, hasta los políticos recién liberados, que criticaron con razón la ausencia oficial de imaginación política para sacarlos de tan atroz suplicio, son los ‘malos del paseo’: padecen del ‘síndrome de Estocolmo’ o, al menos, expresan ‘un despiste’.

Si esto ocurre con víctimas que por años padecieron las criminales acciones de las Farc, qué decir entonces de aquellas personas que con su iniciativa llenaron el vacío gubernamental al inventarse medios políticos para liberarlos: son ‘un bloque intelectual de las Farc’ o ‘amigos del terrorismo’. Para no seguir con más ejemplos, basta releer la afirmación de que hay “agentes o amigos de las Farc infiltrados en la Fiscalía, la Procuraduría y las altas Cortes”.

La persistencia de la concepción de la exclusividad de las armas para solucionar el conflicto interno –que el Gobierno de manera contradictoria desconoce– seguirá reproduciendo los factores que han impedido que el Estado alcance el monopolio del uso de la fuerza. La eficacia armada oficial lograda por primera vez no implica necesariamente fortalecimiento político del Estado. A esta eficacia se llegó hace poco tiempo, luego de años de ingentes costos que expandieron las Fuerzas Militares con escaso contenido del indispensable ingrediente de acierto estratégico. Los ‘falsos positivos’, por ejemplo, son el producto de la fuerza bruta accionada por el voluntarismo que ‘ordenó’ resultados mirando al espejo gringo de Vietnam con los body count.

Pero para que el Estado adquiera la fortaleza política propia de una democracia se requiere entender que los acuerdos para terminar un conflicto armado interno son la meta derivada de numerosas y variadas iniciativas propias del ejercicio de la política, en donde el uso de la fuerza es sólo uno de los requisitos disponibles. Intercambio epistolar, estímulo a liberaciones e intercambio humanitario son algunas de las iniciativas políticas recientes que el Gobierno ha rechazado con el manido y desgastado argumento de no hacerle el juego al terrorismo.

Las decisiones políticas en un conflicto tal tienden a dejar perdedores y ganadores. La clave es que al final haya más ganadores que perdedores, incluyendo al adversario, siempre y cuando no se cohonesten los delitos atroces ni de lesa humanidad. Sólo así se logrará una paz sostenible. Esa es la diferencia de fondo frente a la exclusividad de las acciones armadas, donde las victorias son siempre pírricas, en el sentido de que incuban el renacer armado de los conflictos.

La siguiente, es la opinión que tengo sobre dicho artículo:

Para empezar a analizar el artículo de opinión el título no me queda nada claro: La Exclusividad De Las Armas El ‘Cuentico’ De La Guerra. El Gobierno Ha Buscado Polarizar Al País Con Réditos A Su Favor.

Ninguno de los tres títulos –mal escritos o mal pensados- que eligió el autor para su columna se ve reflejado en el contenido. A mi parecer, la guerra es un negocio donde los actores buscan beneficiarse mutuamente, no es un “cuentico” inventado o producto de la imaginación. También considero que el gobierno no busca polarizar al país, creo que son los acontecimientos puntuales del conflicto colombiano y la opinión pública los que juegan ese papel en la democracia: hacer que la gente tome posición.

Por otro lado, considero que el columnista es sesgado o mejor dicho es parcializado. Uno no puede hablar de un conflicto de poderes desde un sólo escenario, porque la realidad es que existen varios actores del conflicto. Lo que el columnista debe hacer es mostrar las perspectivas de los distintos actores en conflicto, proponer posibles soluciones y dejar que los lectores asumen una posición crítica.

Después de leer el artículo y acorde con la posición que acabé de fijar, en primer lugar hay que ver cuáles son los actores del conflicto: El gobierno, Las Farc, la población civil y la oposición política colombiana.

Así las cosas, vale la pena preguntarse por qué el conflicto armado colombiano:

1. Las Farc pelean por el pueblo.
2. Las Farc son un movimiento político.
3. Las Farc son un grupo narco-terrorista.

Yo me quedo con la tercera; Las Farc son un grupo narcotraficante, porque se financian con la droga para cometer los actos terroristas más deliberados, y no contentos con esto, se valen del secuestro como móvil de presión ante el gobierno. Luego, cabe preguntarse cuál sería el interés de la guerra para ellos. Yo diría que poder, dinero fácil y sometimiento de la población civil.

Por otro lado, ¿por qué pelea el gobierno? Hay varias respuestas:

1. Para derrotar el terrorismo y por el pueblo.
2. La guerra es un negocio.
3. Es populismo.

Yo me quedo con las respuestas 2 y 3

El gobierno ha querido negociar. Prueba de ello, y como lo expone Francisco Leal Buitrago en su columna de opinión, fue cuando el gobierno de Andrés Pastrana, despejó el Caguán, requisito para que Las Farc se sentaran a negociar. Los acontecimientos posteriores al despeje, demostraron que esto fue un total desastre y que no fue la mejor decisión tomada por el presidente de ese entonces.

Así las cosas, la negación del gobierno a no querer ceder una vez más a las condiciones de Las Farc, puede ser una conducta Maniquea, pero muy justificada si se tiene en cuenta la cantidad de mentiras que han dicho. En este punto, considero que, ocasionalmente, las mejores decisiones no convergen con la democracia.

En esta instancia, y cuando tenemos claras las posiciones de estos dos actores analicemos entonces la posición de Estados Unidos como país aliado de Colombia frente al conflicto armado. Los Estados Unidos no quieren a Las Farc, sencillamente porque ellas representan terrorismo y narcotráfico y su política anti-drogas y anti-terrorismo no lo permite.

La sociedad civil por su parte, no ven otra oportunidad de solución que la guerra, porque sencillamente somos una cultura de la guerra. Aquellos que sufren directamente el flagelo de estar secuestrados o de tener a un ser querido privado de la libertad, quieren el intercambio humanitario.

Considero que esta última es más una posición sentimental y fraternal que una posición racional y justa. Porque justicia no es que saquen terroristas de la cárcel para intercambiar por civiles que el único pecado que han cometido es hacer parte de la sociedad colombiana menos favorecida.

domingo, 15 de febrero de 2009

Libertad en Colombia: un derecho natural o móvil “político” de presión.

Después de una gran parafernalia llevada a cabo por Las Farc y patrocinada por los medios de comunicación colombianos, el martes fueron liberadas 4 personas y entre ellas el ex gobernador del Meta Alan Jara.

Las liberaciones se dieron por medio de una operación brasileña que tenía como fin el rescate humanitario organizado para los días entre el 30 de enero y el 4 de febrero de 2009, bajo la aprobación del presidente Álvaro Uribe Vélez.

Considero que el manejo dado por los medios a este acontecimiento específicamente es de superficialidad. Porque a pesar de que están cubriendo la noticia desde que Las Farc anunciaron la libertad de los secuestrados, sólo dan datos sueltos, no contextualizan a los espectadores en lo que verdaderamente está pasando y no dan una opinión crítica frente al tema.

En cuanto a la ética de los periodistas creo que en el caso de Jorge Enrique Botero, como miembro de la Comisión Humanitaria, generó polémica por haber tomado fotografías y videos del momento de la liberación de los primeros secuestrados, además de haberle concedido una entrevista a la cadena de noticias Telesur vía telefónica. Los demás periodistas que estaban cubriendo el hecho hicieron protesta por tal acción.

Por otro lado, la presencia de dos periodistas no autorizados, que estaban presentes en el lugar donde la comisión recibió a los primeros secuestrados, da mucho que pensar de su ética y accionar periodístico, hasta el punto de que el Ministro de Defensa se cuestionó cómo habrían conseguido las coordenadas del sitio.

Aunque ellos alegan libertad de expresión, deben reconocer que además se sometieron a riesgo extremo al estar presente en una zona de alto riesgo, sin informar al estado colombiano.

Sabemos que los medios de comunicación en Colombia son manejados por los intereses políticos y económicos, lo que no les permite ser completamente objetivos y cuando suceden situaciones extraordinarias como la liberación de un secuestrado no orientarse solamente en ese acontecimiento, sino en todo el acontecer nacional e internacional.

Los medios deben tener en cuenta que Las Farc ven el secuestro como un móvil político de presión ante el Gobierno y no seguir cayendo en el juego que ellos han comandado hasta ahora al parecer con gran éxito.