jueves, 2 de abril de 2009

La 50 Asamblea del BID en Medellín y los periodistas de Opinión.



Con mucha parafernalia hecha por los medios de comunicación locales y nacionales, el jueves 26 de marzo comenzó en Medellín la Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se constituye como la reunión económica más importante de la región.

Para entender lo que es el BID, es necesario contextualizar al lector en su historia, cómo y dónde surgió y con qué propósitos. Pues se trata de un tema económico coyuntural en el que los medios de comunicación –principalmente los impresos- vieron la oportunidad y la necesidad de escribir, porque es una cuestión actual interesante, pero además desafiante.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) es una organización financiera internacional con sede en la ciudad de Washington D.C. (Estados Unidos), y creada en el año de 1959 con el propósito de financiar proyectos viables de desarrollo económico, social e institucional y promover la integración comercial regional entre los 26 países miembros de América Latina y el Caribe. Su objetivo central es reducir la pobreza y fomentar un crecimiento sostenible y duradero.

El BID, además presta recursos financieros y otorga donaciones. Comparte sus investigaciones y ofrece asesoría y asistencia técnica para mejorar áreas fundamentales como la educación, la reducción de la pobreza y la actividad agropecuaria. La lista de clientes de dicha organización económica abarca desde gobiernos centrales hasta alcaldías y pequeñas y medianas empresas (pymes).

El BID realiza reuniones de tipo académico anualmente. En estas reuniones muestra las gestiones que ha realizado en ese periodo de tiempo y las líneas de acción a seguir. Este año, cuando el BID cumple 50 años, le correspondió a Medellín ser la sede principal de dicha asamblea.

Para estar al nivel de tal acontecimiento, en Medellín se hicieron esfuerzos enormes: una inversión millonaria para el mejoramiento urbanístico de la ciudad, se reubicó a los mendigos de las calles más concurridas en albergues temporales y le dieron los toques finales a las zonas verdes cercanas a los Parques Biblioteca, todo como parte de los muchos preparativos para recibir al presidente del BID, a 43 ministros de Economía y a reconocidos empresarios a nivel mundial.

Así las cosas y en un contexto de crisis económica internacional, es de vital importancia el Periodismo de Opinión, para en primer lugar informar a los lectores sobre el acontecer actual, y en segundo lugar, instruirlos y orientarlos a que tomen una posición crítica frente a este tema tan significativo para la economía de América Latina y el Caribe.

Es menester mencionar que los columnistas o editorialistas, una vez con el tema claro – La quincuagésima Asamblea del BID en Medellín- tuvieron el factor básico para poder armar los sustentos o argumentos del comentario. Es decir, las premisas que, con cierta racionalidad pretendieron desarrollar en sus artículos que de todas maneras siguen siendo individuales y por ende subjetivos, pues se trata de opiniones personales o, en su defecto propiamente del periódico.

En las siguientes páginas, haré una opinión crítica basada en los conocimientos teóricos adquiridos en clase de Periodismo y en la investigación de tres medios de comunicación impresos en un periodo de cuatro días (del 27 al 30 de marzo). Todo ésto con el objetivo de analizar cómo abordaron dichos medios el tema en La Editorial y en las columnas de opinión.



Los medios de comunicación impresos a analizar son los siguientes: El Colombiano: Diario Local (Medellín), La República: Diario Económico, empresarial y financiero de Colombia, El Tiempo: Diario Nacional.

Durante los cuatro días de análisis, los diarios El Colombiano y La República articularon perfectamente la crisis económica internacional a la Asamblea, lo que tiene su lógica porque la naturaleza económica de los dos así lo exigía.

Así pues, en el Editorial del 27 de marzo de La República titulada “Plata para infraestructura”, el editorialista dice que la ayuda del BID llega en época de crisis, pero que se puede convertir en una gran oportunidad como es la de ponernos al día en materia de infraestructura. Además, el periodista se apoya en fuentes como el presidente del BID, Luís Alberto Moreno y el Ministro de Hacienda Oscar Iván Zuluaga, elemento que le da más credibilidad y seriedad a el Editorial.

Considero que el título de el editorial debería de brindar más información que le brinde al lector herramientas para prever un poco el contenido del artículo. La pregunta es: ¿plata para quién y de quién? Sugiero un título sencillo como El BID prestará plata a Medellín para infraestructura.

En cuanto al contenido del artículo, además del hecho puntual que es la plata para la infraestructura de Medellín, el editorialista contextualiza dicho tema y explica que esto era algo de esperarse, porque la infraestructura ha sido la política del BID en los últimos años, al considerar que es clave del crecimiento en largo plazo y que incluso sirve para la generación de empleo. Escribe además que esta última es parte de la estrategia del gobierno colombiano, con la debida participación del sector privado para la reactivación de la economía.

Por otro lado y no menos importante, hay que decir que el periodista utiliza un lenguaje muy especializado (lenguaje técnico-económico) debido a la naturaleza, tanto de el Editorial como del mismo diario.

Los artículos, tanto de El Colombiano como de La República, se caracterizan por ser comentarios interpretativos de la actualidad económica de Medellín y cómo se ve afectada por la 50 Asamblea del BID. Durante los cuatro días de análisis, ambos periódicos articularon perfectamente la crisis económica internacional a la Asamblea, lo que tiene su lógica porque la naturaleza económica de los dos así lo exige.

De igual manera, se notó por parte de los periodistas, la capacidad de análisis, reflexión, raciocinio, valoración y capacidad de proyectar sus visiones y posibles soluciones al tema en cuestión, pues al leer los artículos, percibí la claridad, lo conciso y lo sencillo en la estructura narrativa y argumentativa, pese a que trata de un tema económico que exige mayor conocimiento y especialización por parte, tanto del periodista como del lector.

Para argumentar lo dicho anteriormente, cito los ejemplos siguientes: En La República, en la columna de opinión del 30 de marzo titulada “El futuro que comienza”, el periodista se caracterizó por utilizar un lenguaje muy especializado refiriéndose a la cierre en Medellín de la cumbre económica de la Región que se realizó en el marco de la conmemoración de los 50 años del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Sin embargo y pese a este tipo de lenguaje, el periodista trató de ser lo más explicativo posible.

Por otro lado, en los artículos de El Colombiano sobresale el estilo periodístico, pues se nota que son periodistas de opinión con mucho sentido de pertenencia frente a la ciudad y muy sensibles al tema social. Muchos de los periodistas de este periódico siempre han tendido a sobreponer las cosas buenas de la situación sobre las malas.

En ese sentido, los Editoriales del 27 y 29 de marzo tituladas “La receta de Medellín” y “Una salida incierta, pero posible” respectivamente, tienen cierto sentimiento frente a la actitud de los paisas para enfrentar la crisis internacional y se expone lo orgullosos que nos debemos de sentir de ser paisas y colombianos.

Se nota que los columnistas de El Colombiano escriben con elegancia, fuerza y capacidad de penetración. Y sin la más mínima intención de caer en regionalismos, quiero destacar el conocimiento y el lenguaje especializado que manejan los periodistas de La República sobre el tema tratado y la capacidad que tienen para darlo a entender de una manera clara y breve.

Por otra parte, si tenemos en cuenta que el periodismo en Colombia es una actividad empresarial, como en todas partes donde existe libertad de prensa, en El Colombiano se nota una posición favorable frente al BID, así mismo como en La República, pues ambos, desde puntos de vista distintos, ven la gran oportunidad que representa dicha organización económica en Medellín en época de crisis.

Es importante resaltar que el contenido de los editoriales y columnas de opinión de los dos diarios analizados hasta el momento, se demostraron con argumentos basados en hechos informativos de otros medios de comunicación y citando fuentes especializadas como lo mencioné anteriormente. En ambos se puede vislumbrar la tendencia a la ideología de derecha en la forma como asimilaron el hecho noticioso, al Presidente de la República y sobre todo a Medellín y su mayor dirigente, el Alcalde.

En estos dos medios impresos se destacó el Editorial Interpretativa. En el Editorial de La República por ejemplo, primero se establecieron una serie de elementos de juicio como cuáles han sido las principales políticas del BID que permiten entender al lector por qué el organismo económico decidió invertir en infraestructura en la ciudad de Medellín. Luego el editorialista expuso los puntos de vista del periódico y las conclusiones en un lenguaje muy claro.

Ustedes se preguntarán por qué no he hecho ningún tipo de análisis con respecto al periodismo de opinión de El Tiempo. Pues bien, para responder a este posible interrogante, es importante mencionar que aunque el BID fue una reunión económica de talla internacional, El Tiempo no publicó durante estos cuatro en sus columnas de opinión y el Editorial. ¿Sería porque la Asamblea no tuvo como sede principal la ciudad capitalina? Sin embargo, hay que reconocer que a falta de columnas de opinión, hizo innumerables publicaciones acerca del tema en las otras secciones del periódico.

Para concluir, considero que el Periodismo de Opinión y como ejemplo tenemos estos medios, además de mostrar los acontecimientos con veracidad, buena argumentación, buena investigación y buenas fuentes, debe estar siempre dispuesto a proponer soluciones apropiadas a los conflictos de tipo político, social, económico, educativo, etc, que se presenten en la sociedad en la que está inmerso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario