La internet, hoy por hoy es una gran invención tecnológica radical que proporciona beneficios como enciclopedias, noticieros, acceso a bibliotecas, música, videos y otros materiales educativos de valor.
Por otra parte, la Internet ofrece una enorme facilidad de acceso a todo tipo de acontecimientos, personas e información de cualquier rincón del mundo. Los usuarios pueden obtener información acerca del tema que deseen sin mayores desplazamientos.
El vínculo principal son las millones de personas que cada día, se conectan –o nos conectamos- a Internet a través del computador o del celular para usos cada vez más variados: de información, comunicación, conocimiento, compraventa, trabajo o entretenimiento. Internet ha llegado al punto de convertirse en un elemento cotidiano para las personas.
Es importante mencionar que otro de los servicios que ofrece la Internet es poder hacer cualquier tipo de transacciones electrónicas y que en los últimos años ha crecido el número de transacciones a través de la Internet a nivel local (Medellín).
Sin embargo, personas inescrupulosas se están aprovechando de aquellos que hacen cualquier tipo de transacción desde su casa o lugar de trabajo. Un artículo publicado el domingo 8 de marzo en la sección de Negocios de El Colombiano, informa a los cibernautas que los ciberladrones están sofisticando las técnicas para robar dinero, en la que las cuentas de los usuarios acaban saqueadas por ladrones.
Actualmente se distinguen dos modalidades: la primera, consiste en que hackers extraen los datos de los cuentahabientes mientras estos realizan transacciones por internet. La segunda, tiene que ver con el envío de supuestos correos electrónicos en los que cualquier entidad bancaria – entidad a la que esté afiliado el cibernauta- le solicita al titular de la cuenta una actualización de datos.
Y la última, quizá la más novedosa y dañina, es la conocida como el software malicioso (o Troyano), que se instala en el computador cuando se bajan programas inseguros o se aceptan los pantallazos que aparecen de un momento a otro. Lo que hace este virus es capturar toda la información que puede (claves de todo tipo, datos, información personal) y enviarla a la red de los delincuentes.
El reto que enfrentan tanto las entidades bancarias como las personas que acostumbran realizar transacciones por internet es muy grande. Ambos deben combatir desde todos los frentes las diferentes modalidades de robo que, día a día, se ingenian los ciberdelincuentes.
Es importante que las personas que hacen uso de la Internet para realizar transacciones electrónicas, sepan que lo indispensable es cuidar la clave y evitar hacer este tipo de procedimiento en computadores de los aeropuertos o café Internet porque son muy vulnerables.
La Internet es un invento tecnológico y el calificativo de radical no es de gratis. Es tan radical que cambió la vida del ser humano radicalmente (valga la redundancia). Le facilitó la vida al hombre a tal punto de ahorrarle trabajo y no tener que desplazarse para hacer gestiones como transacciones financieras.
Pero bajo estas circunstancias, parece ser que resulta más conveniente para las personas, seguir realizando el procedimiento rudimentario de ir personalmente a una sede bancaria a realizar este tipo de gestiones así implique sacrificar tiempo, pero nunca la plata y la identidad. Es aquí donde se puede decir que la Internet es un arma de doble filo.
jueves, 12 de marzo de 2009
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